lunes, 7 de febrero de 2011

Salmos 19

Salmos 19

1. Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
2. Un día emite palabra a otro día,
Y una noche a otra noche declara sabiduría.
3. No hay lenguaje, ni palabras,
Ni es oída su voz.
4. Por toda la tierra salió su voz,
Y hasta el extremo del mundo sus palabras.
En ellos puso tabernáculo para el sol;
5. Y éste, como esposo que sale de su tálamo,
Se alegra cual gigante para correr el camino.
6. De un extremo de los cielos es su salida,
Y su curso hasta el término de ellos;
Y nada hay que se esconda de su calor.
7. La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
8. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
9. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
10. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
11. Tu siervo es además amonestado con ellos;
En guardarlos hay grande galardón.
12. ¿Quién podrá entender sus propios errores?
Líbrame de los que me son ocultos.
13. Preserva también a tu siervo de las soberbias;
Que no se enseñoreen de mí;
Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.
14. Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

domingo, 6 de febrero de 2011

Salmos 6

Salmos 6

1. Jehová, no me reprendas en tu enojo,
Ni me castigues con tu ira.
2. Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo;
Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.
3. Mi alma también está muy turbada;
Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?
4. Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma;
Sálvame por tu misericordia.
5. Porque en la muerte no hay memoria de ti;
En el Seol, ¿quién te alabará?
6. Me he consumido a fuerza de gemir;
Todas las noches inundo de llanto mi lecho,
Riego mi cama con mis lágrimas.
7. Mis ojos están gastados de sufrir;
Se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.
8. Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad;
Porque Jehová ha oído la voz de mi lloro.
9. Jehová ha oído mi ruego;
Ha recibido Jehová mi oración.
10. Se avergonzarán y se turbarán mucho todos mis enemigos;
Se volverán y serán avergonzados de repente. EL REY DAVID EN SU AFLICCIÓN ACLAMABA A DIOS. ASÍ NOSOTROS TAMBIÉN EN NUESTRAS CARGAS DEBEMOS DESCANSAR EN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

sábado, 5 de febrero de 2011

Salmos 1

Salmos 1

1. Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2. Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.
3. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.
4. No así los malos,
Que son como el tamo que arrebata el viento.
5. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio,
Ni los pecadores en la congregación de los justos.
6. Porque Jehová conoce el camino de los justos;
Mas la senda de los malos perecerá.

viernes, 4 de febrero de 2011

Salmos 34

Salmos 34

1. Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.
2. En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
3. Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a una su nombre.
4. Busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.
5. Los que miraron a él fueron alumbrados,
Y sus rostros no fueron avergonzados.
6. Este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de todas sus angustias.
7. El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
8. Gustad, y ved que es bueno Jehová;
Dichoso el hombre que confía en él.
9. Temed a Jehová, vosotros sus santos,
Pues nada falta a los que le temen.
10. Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;
Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
11. Venid, hijos, oídme;
El temor de Jehová os enseñaré.
12. ¿Quién es el hombre que desea vida,
Que desea muchos días para ver el bien?
13. Guarda tu lengua del mal,
Y tus labios de hablar engaño.
14. Apártate del mal, y haz el bien;
Busca la paz, y síguela.
15. Los ojos de Jehová están sobre los justos,
Y atentos sus oídos al clamor de ellos.
16. La ira de Jehová contra los que hacen mal,
Para cortar de la tierra la memoria de ellos.
17. Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
18. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.
19. Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas le librará Jehová.
20. El guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.
21. Matará al malo la maldad,
Y los que aborrecen al justo serán condenados.
22. Jehová redime el alma de sus siervos,
Y no serán condenados cuantos en él confían.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Salmos 51

Salmos 51

1. Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
2. Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
3. Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
4. Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.
5. He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre.
6. He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
7. Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.
8. Hazme oír gozo y alegría,
Y se recrearán los huesos que has abatido.
9. Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.
10. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
11. No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
12. Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.
13. Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.
14. Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;
Cantará mi lengua tu justicia.
15. Señor, abre mis labios,
Y publicará mi boca tu alabanza.
16. Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;
No quieres holocausto.
17. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
18. Haz bien con tu benevolencia a Sion;
Edifica los muros de Jerusalén.
19. Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,
el holocausto u ofrenda del todo quemada;
Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

Salmos 121


Salmos 121

1. Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
2. Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
3. No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.
4. He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel.
5. Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
6. El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.
7. Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.
8. Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.

martes, 1 de febrero de 2011

Salmos 103

Salmos 103

1. Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
2. Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
3. El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
4. El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
5. El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.
6. Jehová es el que hace justicia
Y derecho a todos los que padecen violencia.
7. Sus caminos notificó a Moisés,
Y a los hijos de Israel sus obras.
8. Misericordioso y clemente es Jehová;
Lento para la ira, y grande en misericordia.
9. No contenderá para siempre,
Ni para siempre guardará el enojo.
10. No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades,
Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
11. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,
Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
12. Cuanto está lejos el oriente del occidente,
Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
13. Como el padre se compadece de los hijos,
Se compadece Jehová de los que le temen.
14. Porque él conoce nuestra condición;
Se acuerda de que somos polvo.
15. El hombre, como la hierba son sus días;
Florece como la flor del campo,
16. Que pasó el viento por ella, y pereció,
Y su lugar no la conocerá más.
17. Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen,
Y su justicia sobre los hijos de los hijos;
18. Sobre los que guardan su pacto,
Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
19. Jehová estableció en los cielos su trono,
Y su reino domina sobre todos.
20. Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles,
Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra,
Obedeciendo a la voz de su precepto.
21. Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos,
Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
22. Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras,
En todos los lugares de su señorío.
Bendice, alma mía, a Jehová.